una llamada en mitad de la noche ok

1. Nace de la ficción

Una novela corta en la que los protagonistas se reunían en torno a un club de relatos de intriga y misterio se convirtió en mi primera publicación. En principio se trataba de un recurso literario con el que creaba una historia marco en la que insertar una colección de relatos. Quizá esta forma de estructurar el argumento sea herencia ‒siempre salvando las distancias‒ de mi pasión por El Quijote. La mezcla de ficción y realidad dentro de la propia ficción dota de cierto realismo a los personajes al saltar la narración de un plano al otro ‒hablo del Quijote. De esta forma, mi detective sale de la ficción de un relato basado en su propia experiencia profesional hasta la realidad del argumento de la novela cuando investiga un caso relacionado con los personajes que narraron su historia. Ese es el nacimiento del protagonista de Una llamada en mitad de la noche.

Estaba sumamente interesado en crear una novela de intriga e investigación policial, ‒o por qué no‒ una serie de novelas negras con el mismo personaje como eje de la acción; por suerte ya tenía esbozados a mis detectives, solo restaba dotar de cuerpo a la novela.

Mark Martín trabajaba para el FBI en los Estados Unidos, contaba con la colaboración del científico Marcus en aquellos casos de difícil resolución y que necesitaban de su privilegiada mente. La pareja se separa cuando Mark decide trabajar en España al mando de una sección que se encargará de la investigación que supera las fronteras estatales, sobre todo en cuestiones de terrorismo internacional. Mucha culpa de su traslado la tiene su esposa Eva, de la que  se enamora hasta el punto de trasladarse con ella a su país. De todas formas, la amistad con Marcus perdura a pesar de la distancia y su colaboración nunca se perderá, aunque deba limitarse a las llamadas telefónicas.

2. Nace de lo sobrenatural

Uno de los pilares en los que se sustenta la trama de la novela es la colaboración que recibe el protagonista por parte de un investigador misterioso. Este personaje, que en principio se muestra peligroso y amenazante,  poco a poco ayudará a Mark a relanzar su carrera como detective privado. Al menos esto se desprende de su comportamiento. En ningún momento dará la cara, pero se las ingeniará para transmitirle mensajes con la resolución de complicados casos. Mark nunca ha creído en la existencia de fenómenos paranormales o en los poderes mentales; sin embargo, una sombra de duda se cierne sobre él, su informante posee una información muy fiable e imposible de conocer. Deberéis leer la novela para conocer cuál es el poder que posee esta persona y las misteriosas sorpresas que le deparará su relación con él.

3. Nace de un detective celoso

Mark no es un crápula, ni un vividor, ni un alcohólico de vuelta de todo y sin escrúpulos. Es un hombre profundamente enamorado de su esposa. Sus años al mando de una sección especial de la policía han sido muy brillantes en lo referente a su carrera, pero es consciente de que ha desatendido a su mujer. Un trágico suceso impropio de un agente de su experiencia provoca su salida del cuerpo. Aprovecha para pasar más tiempo con su mujer, aunque no le resultará nada fácil. Por un lado, se  sumerge en una espirar depresiva, necesita de la adrenalina que le proporcionaba su trabajo y a la vez no se le va de la cabeza el desafortunado incidente que culminó con su despido. Pero por otro lado, descubre que su mujer realiza llamadas secretas y le miente sobre el destino de las mismas. La posibilidad de la existencia de un amante que rompa su relación le rondará por la cabeza durante gran parte de la novela, incluso influirá negativamente en el ejercicio de su trabajo cuando decide montar una agencia privada de detectives.

Más información de «Una llamada en mitad de la noche«, novela negra sin DRM, disponible por 2,99€.

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