2013_12_13_Portada_Máxim_Madueño

Se me ha pedido que haga un post en el que hable un poco de mi novela y de los motivos que me llevaron a escribir esta historia, y como soy un chico muy obediente, me pongo a ello y me encomiendo a los Dioses de Hyperhenion para que me ayuden, porque pese a lo que algunas malas lenguas dicen por ahí de mí, me cuesta mucho hablar de mi propia obra.

Lo primero que puedo decir sobre qué me llevó a escribir “Mi corazón sobre la nieve” sin duda fueron las ganas de contar una historia original sobre un mundo en el que la homosexualidad se viviera con la misma naturalidad que la heterosexualidad, donde nadie censurase a dos personas del mismo sexo por amarse y donde ninguna institución religiosa los condenase por querer vivir ese amor públicamente. El crearla como una historia de fantasía épica fue una simple cuestión de gusto personal por el género.

Mi mayor fuente de inspiración para crear el continente de Hyperhenion y a los anani, el pueblo protagonista descrito en el libro, como no podía ser de otro modo en alguien que ama profundamente la obra de J.R.R. Tolkien, fue la maravillosa Arda y los Elfos Noldor del Silmarilion; pero, y esto es la primera vez que lo digo públicamente, también la sociedad homosexual alienígena de los hwarhath, descrita en la novela “Círculo de espadas” de Eleanor Arnason, que fue, que recuerde, la primera novela que leí sobre un amor entre dos hombres (o mejor dicho entre un hombre y un hwarhath).

Y poco más, ahora os dejo a vosotros, los lectores, que la juzguen y únicamente me queda desear que disfruten tanto leyéndola como yo lo hice al escribirla.

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