En los tiempos que corren en los que hay mil distracciones: móviles, ordenadores, televisión…  Hacer que nuestros hijos tengan el hábito de estudio y que disfruten aprendiendo cada día es más difícil y se convierte en un auténtico reto. Silvia González, en su libro, «Estudiar es aburrido, aprender es divertido» publicado por Ediciones Tagus, nos da alguna claves para resolver tan complicada ecuación.

¿Os gustaría conocer alguna de las cuestiones claves que se tratan en el libro? Le preguntamos a su autora:

1. ¿Qué hay que tener en cuenta antes de ponerse a estudiar?

Contar con un espacio adecuado, tener todo el material necesario a mano y dejar de lado los problemas para lograr mantener la concentración.

2. ¿En cuántas partes se divide un buen trabajo escolar?

Cinco: índice, introducción, cuerpo del trabajo (formado por los diferentes capítulos del mismo), conclusiones y bibliografía.

3. ¿Hay que vigilar el aspecto físico en las exposiciones orales?

Sí, llevar ropa sport, faldas, vestidos o pantalones demasiado cortos o camisetas muy escotadas puede resultar una imagen contraproducente.

4. ¿Qué hay que hacer cuando el pequeño sale del colegio?

Darle la merienda, jugar en el parque durante una hora aproximadamente al aire libre y llegar a casa con las energías renovadas para hacer los deberes.

5. ¿Cuáles son los cinco pasos del aprendizaje?

Entender, seleccionar, estructurar, asociar y repasar.

6. ¿Existen trucos que facilitan la toma de apuntes?

Sí: sentarse cerca del profesor, desgranar la información que el maestro proporciona, utilizar abreviaturas y pasarlos a limpio facilita sobremanera el estudio.

7. ¿Qué técnicas de estudio resultan más provechosas?

Utilizar una pizarra, repetir la lección en voz alta o frente un espejo, reescribir los apuntes, estudiar en una biblioteca…

8. ¿Qué pautas deben seguir los padres para mantener una buena relación con sus hijos?

Poner de manifiesto su autoridad, predicar con el ejemplo, mantenerse firmes en sus decisiones, confiar en el pequeño, mostrarse cariñoso, participar en las tareas escolares…

9. ¿Los pequeños deben funcionar a base de premios y castigos?

Sí. Los padres deben reconocerles cuándo han cumplido con sus obligaciones, premiándoles con un rato de juego a la consola o una apetitosa cena, mientras que deben reprocharles sus malas actitudes y comportamientos.

10. ¿Puede Internet influir en el tiempo que los jóvenes dedican a hablar con sus padres?

Sí. Como consecuencia del tiempo que pasan delante del ordenador, pierden la confianza que tenían con sus progenitores y dejan de expresar sus preocupaciones y problemas, ya que pueden encontrar la solución a esa falta de comunicación en Internet.

Siguiendo estas sencillas técnicas podremos mejorar la experiencia del estudio y hacer del aprendizaje algo divertido y ameno. ¿Utilizáis vosotros estas técnicas? ¿Os funcionan o preferís utilizar otras?

Imagen: AlternatePhotography: http://ow.ly/hbIb2 

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