Calabozo para dos ok

Las relaciones entre amantes no se estudian en la escuela. De las muchas materias con las que nos bombardean en el colegio tan solo la de matemáticas me ha servido para desentrañar alguna que otra pista que me ayudara a revelar por qué uno más uno a menudo da como resultado la raíz cuadrada de uno.  Calabozo para dos pretende revelar al lector a través de las surrealistas experiencias amatorias con las que he tropezado en mi vida por qué seguimos esforzándonos en regar macetas cuya tierra tan solo sirve para sujetar tallos secos que en otro tiempo habitaron hojas verdes. Basada en hechos tan reales como los que le contarías a tu pareja si te pillara con otro u otra en la cama, me he esforzado en captar la persecución que nuestra civilización de hombres buenos somete a los amores desfigurados o que se salen del canon de la racionalidad, supongo yo, que movida por el miedo a descubrir que no haber perdido la cabeza por alguien a razón del amor es lo mismo que haber pasado de largo un parque de atracciones por temor a divertirse.

Cuando alguien me pide argumentos para convencerse de que debería leer la novela suelo preguntarle que cuánto tiempo hace que para compartir alientos con su media naranja empezó a tener más en cuenta evitar contagios víricos que  despertar su hambre por la boca de su amante; la boca y todo lo que la rodea: Pies, piernas, caderas, vientre, manos… El protagonista de la historia lo tiene muy claro: No hay nada comparado al camino del amor, que por contradictorio que parezca, suele desembocar en nuestra verdadera esencia. Amar, entre sus muchos significados, contiene el de encontrarse a uno mismo (a expensas de descubrir que no somos demasiado). Por eso él no deja pasar ninguna oportunidad para profundizar en la psicología de los personajes con los que se ve obligado a interactuar. Siempre, claro está, a través del filtro de sus emociones y sentimientos.

¿Quién no ha escuchado eso de “ese chico no te conviene” o “esa mujer será tu ruina”? pero… ¿quién puede establecer cuál es la verdadera riqueza para nadie?

La novela está escrita en clave de humor, o tal vez debería decir que el protagonista goza de una postura ante las adversidades que le protege de cualquier caída mortal al tener tendida, bajo sus pies, una red que relativiza cualquier momento turbio desglosándolo en partes que le lleven a la verdadera causa del problema.

Identificar el verdadero desencadenante de nuestro conflicto es fundamental para resolverlo de manera contundente y satisfactoria.

Si te cuesta entender tu relación de pareja. Si siempre has escuchado eso de que hay un dominante y un pasivo en cualquier unión romántica y la frasecita comienza a cansarte. Si el orgullo se antepone a lo que de verdad sientes por otra persona. Si piensas que estar enamorado no depende en parte de lo que te den sino de lo que tú quieres ofrecer, posiblemente esta novela te haga sentir entendido, comprendido y aceptado.

Una noche en los calabozos con tu pareja dan para resolver muchas incógnitas. Pero no hay que asustarse ante la palabra “calabozo”. La diferencia entre estar encerrado en una habitación con barrotes y estarlo en un apartamento de lujo no es mucho más de la comida, la iluminación y que no hay televisión, pero los guardianes que te flanquean el paso a la libertad son los mismos perros aunque con distinto collar.

Firmado: Javier Casino

Imagen: Luz Adriana Villa A. 

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