J. A. Caro Cals

Foto: J.A. Caro Cals

1. ¿Dentro de qué género literario podría clasificarse Béndelet?

Aventura. Ésa es la idea. Aderezada con algo de suspense amable y mucha acción. Lo que no impide algún toque de fantasía, como la percepción brana-metacámpica de Fabián; o de ciencia ficción, como la Teoría Cuántica aplicada a la información, que tanto juego da. Era inevitable, y muy apropiado, mentar esta última al hablar de una persona que dedica su vida a la gestión informativa. Y es que la Teoría Cuántica maneja unos conceptos cuya naturaleza parece cosa de magia; los propios físicos reconocen la enorme dificultad de su comprensión.

2. ¿Por qué un bibliotecario?

Siempre he oído que uno debe escribir de lo que sabe. He pasado media vida en una biblioteca; preparaba los exámenes del instituto en la biblioteca de mi barrio, estudié la carrera en todas las bibliotecas del campus, suelo acudir a bibliotecas departamentales en busca de documentación… He observado a muchos bibliotecarios. Gente interesante. Como para escribir un libro. Como para crear a Fabián Béndelet.

Que Fabián se pase recibiendo tortas toda la novela debe tener su explicación en lo de mis clases de taekwondo.

3. ¿Existe la Biblioteca Nómine Tutelaris, la BNT?

Hombre, no, pero afortunadamente contamos con una institución análoga que bien podría hacerle la competencia: se trata de la Biblioteca Nacional de España, o BNE, que cumplió 300 años de antigüedad en el año 2012. Los usuarios que la disfrutan y los funcionarios que en ella trabajan reconocerán en la BNT muchos aspectos que les resultarán familiares; no en vano el majestuoso edificio del Paseo de Recoletos, Madrid, fue motivo de inspiración para el lugar de trabajo de Fabián. En cambio, otros espacios y trazas de la Biblioteca Tutelar son una pura invención, una amalgama de edificios y lugares, cada cual distinto, pues la BNT es la suma de todas las bibliotecas.

4. Béndelet es o pretende ser un apellido ficticio, pero no Hasekura, apellido de la temible familia japonesa adversaria de Fabián. ¿Realmente son bibliotecarios?

Seguro que alguno hay. Se eligió este apellido por la lejanía geográfica y cultural, cualidades que potencian el antagonismo de esta familia con la casta de nuestro archivero. Y también por una razón particular: el que indague un poco descubrirá que un antiguo samurái de apellido Hasekura dejó una pequeña parte de Japón en nuestra tierra hace varios siglos. Es una historia maravillosa, de película.

5. ¿Por qué Fabián es adicto a los dulces?

Dicen que el cerebro demanda glucosa en cantidad industriales cuando es sometido a una actividad intensa. No imagino actividad más intensa que memorizar y catalogar una bibliotecas con cientos de miles de cientos de libros.

6. En el libro se narra la expedición comercial del mercader fenicio Hanóstratos de Sidón hacia finales del siglo VII antes de Cristo. ¿Es históricamente cierta?

No, pero la arqueología reciente arroja cada vez más datos sobre la presencia de colonias orientales en la península Ibérica; numerosos estudios van recomponiendo con gran fidelidad el marco de los contactos entre fenicios y nativos ibéricos, diferenciando las relaciones socioeconómicas entre ambos según etapas.

El extracto del Hamandravarán que habla de Hanóstratos ―Hananashtart en lengua  cananea―, se ha recreado atendiendo a los elementos de este período que conocemos a través de las disciplinas que estudian la Historia Antigua: materiales, naturaleza cultual y religiosa, tipologías urbanas, antroponimia, lenguas semíticas, geografía antigua, etc.

7. Una de las aficiones de Fabián es hablar de sus muchos antepasados; es capaz de remontar su línea familiar más de dos mil años atrás en el tiempo. ¿De verdad es posible definir tanto una genealogía?

Me temo que esa habilidad pertenece a la ficción. Por lo general, la documentación genealógica se vuelve escasa más allá de los últimos quinientos años. De todas formas, la matemática y la estadística demuestran que todos compartimos ancestros comunes con sólo alejarnos en el tiempo unas decenas de generaciones. Hace dos mil años encontraríamos que medio planeta era antepasado nuestro… y de cualquiera.

8. ¿Es Béndelet una crítica sobre la cultura en nuestro país?

No es su intención; el libro es un relato de aventuras. En todo caso, reflexiona de forma tangencial sobre ciertas actitudes forzadas que desembocan en contradicciones, o sobre maneras de entender la formación que no logran su objetivo primero. ¿Pues en  qué consiste la cultura? Hay personas que no han leído un libro su vida pero pueden hablarte durante horas del cuidado de la tierra, predecir el clima o saber exactamente cuándo va a parir una oveja; me hacen descubrir que soy un cateto urbano.

Este relativismo es perfecto para crear personajes con chicha.

9. ¿Habrá continuación?

¿De cuánta pasta hablamos?

10. ¿Se podría considerar Béndelet una novela de humor?

Hacer humor ―buen humor― me parece dificilísimo. Hay que valer. La línea entre el chiste redondo y la cagada absoluta es invisible y hasta los mejores cómicos la cruzan una y otra vez. Y es algo muy personal; lo que a unos agrada a otros disgusta. Es imposible hacer reír a todo el mundo al mismo tiempo.

Pero el humor en el libro era necesario; aquí es un medio, no un fin. Fabián  desarrolla su actividad entre libros, catedráticos, lectores exigentes y abanderados culturales. Gente de letras en busca de la excelencia. Él mismo es un relamido y un pedante. Usar el humor era la única manera de no escribir un texto que agotara al primer párrafo. Y para relajarnos del todo tenemos a Chuspe.

11. Hablando de Chuspe, el becario fiel… ¿Qué es más importante para Fabián, su destino o sus amigos?

El dilema de la elección: un recurso de manual. Pero lo he utilizado ―me declaro culpable― porque Fabián lo requería. Hablamos de un personaje ciego, obsesivo, lastrado para siempre por el peso de su familia. Este pobre tiene pinta de acabar mal, y un buen amigo podría salvarle la vida… si Chuspe no se la arruina antes.

12. ¿Dónde puedo comprar el disco de Nazca Plate?

Va a ser complicado.

Deja un comentario