La extranjea ok

Toda historia que se crea tiene como base algo conocido. En mi caso, desde luego, siempre me ataño a algo real y cercano aunque sea de forma superficial.

Por ejemplo, de momento no he sido tan atrevida como otros grandes escritores que son capaces de ambientar sus novelas en lugares desconocidos o incluso inventados. Yo necesito que mis relatos se desarrollen en ambientes que conozco y donde puedo dejar que mis personajes se muevan con comodidad.

Por lo tanto, los ambientes elegidos para «La extranjera» no son casualidad: los recovecos de una ciudad castellana y el estilo de vida en un típico pueblo noruego.

Burgos es una ciudad que he visitado en infinitas ocasiones y que guarda grandes similitudes con otras ciudades castellanas que conozco bien. Me planteé decantarme también por Soria, ciudad en la que viví tres años y donde se desarrolla mi primera novela. Pero no quería ser repetitiva, aun cuando el halo de misterio que Bécquer regaló a la ciudad hacía muy tentativa la elección.

Pero Burgos, tan enigmática, gótica y castellana encajaba perfectamente para «La extranjera». Su imponente catedral, además, permitía crear ese ambiente misterioso que buscaba. A diferencia de otras iglesias, en Burgos la catedral forma parte de la ciudad integrada con los edificios que la rodean y formando un conjunto muy especial.

Podría parecer que la reciente fiebre por la literatura nórdica fue el motivo por el que Noruega es otro de los escenarios. Nada más lejos de la realidad. En un pueblo de Lillehammer, donde nació y vivió la pareja protagonista, nació y vivió también mi padre. Los recuerdos que él nos ha ido dejando, casi siempre a través de la voz de mi madre, me han permitido crear este segundo ambiente.

Visitamos también otros lugares, como las capitales de Noruega y de España. Hubiese querido dedicar páginas y páginas a describirlas, a recorrer los mismos parques y monumentos que suelo visitar o he visitado. Una nueva tentación que hubiera sido errónea, ya que aunque el realismo de una novela es importante, también es lo es no desviarse de la trama.

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